LA OBRA ECONÓMICA DEL TEMPLE: SU INFLUENCIA ECONÓMICA Y FINANCIERA

los templarios

En la concurrida calle Fleet de Londres hay un arco de piedra bajo el que quiera puede pasar para viajar atrás en el tiempo.

Unos pocos metros más adelante, en una apacible plaza, hay una extraña capilla circular y, al lado, en la cima de una columna, una estatua de dos caballeros montados en el mismo caballo.

La capilla es Temple Church -la iglesia del Templo-, consagrada en 1185 como el hogar en Londres de los miembros de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo y del Templo de Salomón, más conocidos como los caballeros templarios.

Pero Temple Church no es sólo un lugar significativo arquitectónica, histórica y religiosamente.

capilla templaria

Es también el primer banco de Londres.

Cuando nos preguntamos: ¿Quiénes fueron los primeros custodios de valores y banqueros formales del mundo? . Muchas veces se nos viene a la cabeza de que sobre éste aspecto solamente se trabajó y se incursionó cuando los judíos esparcidos por toda Europa, en los denominados burgos, que se apostaban alrededor de los castillos feudales en la Edad Media, fueron los creadores de la banca y las finanzas. Tal vez hoy, sean realmente los dueños absolutos de los bancos y compañías de seguro a nivel mundial, pero entre 1118 hasta 1312, lo fueron “Los Templarios”. . . . ¿Y quiénes eran “Los Templarios”?  La Orden de los Caballeros Templarios conocida como la Orden del Temple hoy, fue una organización monástica medieval con fines militares formada por monjes que a su vez eran caballeros, creada para proteger a los peregrinos en Tierra Santa (lo que es hoy Jerusalén en Israel).

“Los Templarios” eran el ejército del Papa y significaban un importante centro de poder por su fuerza militar. Su dominio estratégico en Europa, especialmente en Francia, y sobre todo por sus enormes riquezas, los convierte en el sistema bancario más importante del mundo.

En 1147 el Papa Eugenio III les autorizó a lucir la cruz griega de 8 puntas característica, de color rojo. Fue Bernardo de Claraval quien hizo la Orden, le confió su misión, le transmitió sus enseñanzas y finalmente redactó sus reglas iniciales.

Economía de la Orden.

Cien años más tarde de su fundación, hacia 1220, la Orden del Temple era la organización más grande de Occidente en todos los sentidos. Desde el militar hasta el económico. Con más de 9.000 encomiendas repartidas por toda Europa, más de 50 castillos y fortalezas en Europa y Oriente Próximo, unos 30.000 caballeros y sargentos, más los siervos, escuderos, artesanos, campesinos, etc., una flota propia anclada en puertos propios en el Mediterráneo como Marsella y La Rochelle en la costa atlántica de Francia.

La Orden se hizo inmensamente rica gracias a las considerables donaciones de los ricos para la salvación de sus almas, legados de señores y caballeros que deseaban convertirse en templarios y confiarles sus riquezas, donaciones de campesinos que quieren ayudarles en su misión original de proteger a los peregrinos, colectas organizadas en iglesias, la exención tributaria de la que se beneficia y otros privilegios concedidos por el Papa convirtieron al Temple entonces en el primer terrateniente en Europa.

Por esto, el Temple se fue transformado en una potencia económica y se convirtió en una de las principales instituciones financieras de Occidente y la única que es segura y que el “Pobres Caballeros de Cristo” lleve a cabo las operaciones financieras como banquero de los bienes de la Iglesia y las de los reyes de Occidente: incluidos Felipe el Hermoso, rey Juan, Enrique III, haciendo préstamos consistentes para las Cruzadas o de otros.

el temple

Los mismos peregrinos confían su dinero a las encomiendas templarias. Les emiten un certificado de crédito por la cantidad de dinero recaudado. De esta forma, ellos pueden obtener su dinero en cualquier otra encomienda y están por lo tanto seguros de que no les robarán en el camino.

El poder económico se articulaba en torno a dos instituciones características de los templarios: la encomienda y la banca.

En 1291 fueron expulsados de Palestina y se convirtieron al poco tiempo en los banqueros de Europa. Su gran riqueza estaba en multitud de granjas agrícolas regidas por los caballeros y trabajadas por domésticos y jornaleros.

Al llegar a Europa, su influencia pareció acrecentarse. De hecho el Papa Inocencio II dictó una insólita bula papal por la que se les concedía a los caballeros un poder ilimitado y se les declaraba una ley en si misma, un ejército autónomo independiente de cualquier influencia de reyes. Fueron los predecesores de la banca moderna, concediendo créditos lo que incrementó su influencia.

La necesidad de gestionar los recursos enviados de Europa a Palestina para sustentar las cruzadas (guerra contra los musulmanes- Guerra Santa), facilitó el que la Orden de “Los Caballeros Templarios” desarrollase un eficiente sistema bancario, en el que confiaban también la nobleza y la realeza de toda Europa. La exención de pagar impuestos y diezmos en cualquier Estado del mundo, ayudó a que la Orden acumulase una considerable riqueza. Su privilegiada situación estratégica también les permitió comerciar con Oriente, llegando incluso a disponer de su propia flota de barcos que les permitía transportar sus bienes y sus tropas a Tierra Santa.

“Los Caballeros Templarios” residían en Encomiendas ó Abadías, las cuales contaban con capillas, alojamientos, bodegas, sótanos, caballerizas y almacenes. Al frente estaba el comendador quien era responsable de la organización dentro de la Encomienda ó Abadía.  “Los Caballeros Templarios” se caracterizaban por su austeridad. Hacían tres votos monásticos:  pobreza, obediencia y castidad. Eran conocidos por su ferocidad en el combate.

La Orden destacó de una manera rápida y sobresalientemente a la hora de afianzar todo un sistema socio-económico sin precedentes en la historia. La tarea de llevar un frente en ultramar les hizo proveerse de una flota y una red de comercio, así como de un gran número de posesiones en Europa que mantuviese un flujo de dinero constante que permitiera subsistir a su ejército como defensor en Tierra Santa.

La gente hacía donaciones. Unos interesados en ganarse el cielo y otros por quedar bien con la Orden. Así que recibía posesiones, inmuebles, parcelas, tierras, títulos, derechos, porcentajes en bienes, e incluso pueblos y villas enteras con sus derechos y aranceles. Muchos nobles europeos se fiaron de ellos como garantes de sus riquezas. Muchos templarios fueron tesoreros reales, sobre todo en Francia que dispuso de tesoreros templarios que tenían la obligación de asistir a las reuniones de palacio en las que se trataba del uso del tesoro.

Para mantener el flujo constante de dinero, la Orden garantizó que el capital no fuera usurpado o robado en los largos viajes creando en Francia las encomiendas que se esparcían por prácticamente toda su geografía, no distando unas de otras más que un día de viaje. Así se aseguraban de que los comerciantes estuvieran siempre a resguardo y garantizando siempre la seguridad de los caminos.

No sólo crearon todo un sistema de mercado. También se convirtieron en los primeros banqueros desde la caída de Roma. Lo hicieron sabiendo la escasez que había de moneda en Europa, ofreciendo en sus tratos intereses menos usureros que de los mercaderes judíos. Crearon libros de cuentas, la contabilidad moderna, pagarés y hasta la primera letra de cambio. En esa época pesaba mucho la idea de transportar dinero en metálico por lo que la Orden dispuso documentos acreditativos para poder recoger una cantidad antes entregada, en cualquier encomienda de la orden. Solo hacía falta una firma, o en su caso, el sello.

Su influencia en la actualidad

– Fueron los predecesores de los cheques viajeros ya que sus notas ó documentos eran pagados al portador a su presentación en cualquier parte del mundo

– Fueron también los predecesores de los valores en custodia de toda la realeza europea

– Aportaron conocimientos de contabilidad bancaria por la misma razón de administrar adecuadamente los dineros, metales (oro, plata y otros), bienes y servicios.

– Aportaron los primeros conocimientos sobre las “Cartas de Crédito” ya que eran los importadores y exportadores de la época en toda Europa y el Oriente.

– Los primeros intermediarios financieros (préstamos y colocaciones) de la banca de la época, y

– Difundieron la “Letra de Cambio” que se utiliza hoy por los comerciantes y empresarios para realizar operaciones de descuentos y redescuentos en los diversos bancos del mundo.

Cuando estemos viajando por el mundo con nuestros cheques de viajeros ó traveler checks, tenemos que recordar a “Los Templarios”. Así pues, cuando se abre una carta de crédito para efectuar el pago de un bien ó servicio de un país a otro ó de una región a otra, nos debemos acordar también de “Los Templarios”. TEMPLARIOS, nuestros primeros banqueros del mundo, forjaron y ampararon una legión de artesanos.

Desarrollaron el Arte Gótico. Construyeron y ayudaron a construir más de 70 catedrales en menos de 100 años, que hoy, muchas de ellas, todavía están de pie en Europa como la Catedral de Notre Dame en París, la cual yo personalmente conozco, por su estilo precisamente Gótico (muy pesado en su construcción externa,  y en su interior, muy oscuro).  Además de lo anterior, despejaron los caminos de ladrones y feudales salteadores con lo que abrieron las rutas al comercio. Y muy al contrario de lo que se decía, “Los Templarios” revertían su enriquecimiento al pueblo al mejorar las condiciones de vida para todos.  En la actualidad, podemos decir, que “Los Caballeros Templarios” era una gran multinacional ética.

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