CONTINUANDO LA TRADICIÓN TEMPLARIA

la tradición templaria

CONTINUANDO LA TRADICIÓN TEMPLARIA

Caballeros, templarios, hoy más que nunca debemos continuar con la tradición templaria, tomad la armadura de Dios, y convertíos en la Blanca Milicia de Nuestro Señor para que podáis resistir en los días malos y cuando haya acabado estar firmes, ceñidos con la verdad, vestidos con la coraza de la Fe, calzados con el apresto de la Palabra y el Evangelio de La Paz, portando el escudo de la Fe, el yelmo de la salvación y la espada del espíritu.

Templario y caballero, respeta tu tradición templaria y déjate guiar por las palabras de tus antepasados: “que la tierra se vaya haciendo camino ante tus pasos, que el viento sople siempre a tus espaldas, que el sol brille cálido sobre tu cara, que la lluvia caiga suavemente sobre tus campos y, hasta tanto volvamos a encontrarnos, que Dios te guarde en la palma de sus manos “.

Caballero Templario, en tu tradición templaria hay valores que hay que seguir; el corazón de un templario no es vanidoso, trabaja con humildad, sin desfiles, ni buscando posiciones de grandeza.

Un caballero templario que respeta la tradición templaria, busca dentro de sí mismo, asumiendo su compromiso para y con la Orden sin importar a que rama pertenezcan, ya que no tiene mayor importancia la obediencia sino la pureza de su corazón y la nobleza con la que respeta los valores, su fe.

Templario y caballero, sé un guerrero cuando se trate de cumplir tus ordenes, y un santo cuando se trate de tratar a las personas con respeto, generosidad y amor, trabaja con humildad, porque la humildad conduce hacia la apertura del corazón. Si no abres el corazón no podrás abrir tu mente, sé paciente, porque la paciencia también se educa con paciencia, y como es una virtud templaria, la paciencia también se aprende.

Caballero y Templario, la perseverancia es una gran virtud que nos permite esperar con paciencia a que se cumpla todo lo que está en nuestra conciencia. así que, nunca te des por vencido. No importa las veces que falles, intentarlo una vez más siempre es tener una nueva posibilidad de acertar. Por eso, hay que ser constante, pero para ello es necesario ser perseverante. Intentar una vez más y nunca dejarse derrotar, y no olvides, la prepotencia y la arrogancia atrae el odio y la envidia… la elegancia despierta el respeto y el amor.

La tradición templaria, te llevará al camino de la sabiduría y podrás entender que, aunque una persona frente a otras tenga la razón, si carece de elegancia, su verdad más que admirada, será rechazada. Su presencia o ausencia más que un honor, será vista como una amenaza. Sobre todo, por personas que, en sí, son arrogantes, soberbias, mediocres y débiles, y recordar siempre que la humildad prevalece cuando la prepotencia baja de su falso trono.

Templario, caballero y guerrero un símbolo de tu fuerza, son las propias cicatrices que la vida te ha dejado, pero no tienes que avergonzarte de ellas porque ese dolor ya sanó, lo conquistaste y aprendiste la lección que te hizo más fuerte.

Caballero Templario, párate por un momento, descansa y reflexiona… los fracasos son oportunidades, son ensayos del éxito, son parte de la vida y cada vez que cometes un fracaso, te conduce a descubrir una verdad que no conocías, y todo en el nombre de Dios.

Templario y caballero siéntete orgulloso de esta sensación de triunfo, es tu victoria… cada pequeña lucha es un paso adelante y un escalón más que has logrado superar para, mayor Gloria de Nuestro Señor.

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