EL TESORO TEMPLARIO

El Tesoro Templario

Hermano, entra en la Sala de los tesoros. Camina sin mirar a tu derecha o a tu izquierda, olvida el oro, las reliquias, los sarcófagos…camina hasta el fondo de la sala del tesoro de los Templarios. Detente delante de él, …sí, es un simple espejo en el que te ves reflejado.

Ese es tu tesoro templario, tú mismo, lo que has hecho de ti lo que ves de repente entre tanta ilusión y riquezas, fantasías y cuentos de hadas. Eres tú mismo mirándote fijamente.

Y ahora no es un simple espejo, le puedes pedir tres deseos porque para eso es un tesoro de tesoros….

Pídele primero que la próxima vez que lo veas esté más pulido para ver mejor al Templario que eres.

Segundo, pídele que sea más grande para que quepan contigo tus Hermanos y podáis veros juntos.

Y por último…no lo digas, piénsalo en tus oraciones y cállate para los demás porque un deseo de un Templario es una súplica a Dios.

Limpia, cada día, Templario tu espejo y deja en su reflejo lo malo y lo bueno y espera siempre al día siguiente para verlo más transparente, más tesoro templario.

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