LA CÚPULA DE LA ROCA

La Roca del Templo

Desde tiempos más remotos existen algunos lugares que han sido considerados por los seres humanos que los han habitado como territorios especiales que destacan por su carácter sagrado.

Por ejemplo, los antiguos griegos pensaban que el santuario del dios Apolo en Delfos era el ombligo de la Tierra; en este lugar, que tenía un significado religioso muy intenso, se producía una apertura hacia el mundo divino.

Los distintos lugares que el hombre ha considerado desde siempre como ombligos son espacios que sobresalen por su especial santidad o energías.

En ellos nacerá o existirá un eje cósmico que tendría conexión con el Cielo y con el mundo inferior.

La Cúpula de la Roca (en árabe, قبة الصخرة‎‎ [Qubbat al-Sakhrah], en hebreo, כיפת הסלע‎‎‎ [Kippat ha-Sela]) es un monumento-Templo Musulmán situado en Jerusalén, en el centro del Monte del Templo

En la cultura islámica ese eje celeste se situará en La Meca; para los judíos y los cristianos el espacio sagrado dotado de especiales caracteres de santidad sería Jerusalén y, más en concreto, el solar que en su momento alberga el Templo que Salomón levanta para custodiar el Arca de la Alianza.

La confirmación de que Jerusalén es un ombligo del mundo reposara en el hecho de que el día del solsticio de verano la luz solar cae sobre ella, desde el cielo, de manera totalmente perpendicular.

Para judíos y cristianos, afirman que fue en ese lugar donde Abraham estuvo a punto de sacrificar a su hijo Isaac por orden de Yahveh o Dios, según los relatos del Génesis.

El islam recoge también la tradición del sacrificio de Abraham (Ibrahim en árabe), aunque en la versión islámica el hijo no era Isaac sino el primogénito, Ismael.

Según la tradición judía, desde esta primera piedra se construyó el mundo. Allí fue erigido el Sanctasanctórum, la parte más sagrada del templo de Jerusalén.

El Templo de Salomón reproducía un modelo celestial que el Supremo había revelado al hombre; para las tradiciones judías antiguas la roca en la que el Templo se asentaba servía para sellar la boca del Tehom, que sería el caos acuático que existía antes de la creación del mundo.

La Roca del Templo de Salomón cerraba el paso a un mundo subterráneo, a un mundo de muerte.

En palabras del rabino Ben Gorian la Roca sería la base de la Tierra, el ombligo del mundo, porque precisamente a partir de ella Dios habría hecho que se desplegase la Tierra entera.

Según estas tradiciones la creación del mundo se habría producido a partir de un embrión que materialmente se identifica con la Roca del Templo.

No es nada extraño que sobre este lugar tan especialmente sagrado Yahveh ordenara que se levantara una construcción que imitase el orden celeste, es decir, que reprodujera el modelo supremo del paraíso.

En este espacio tan especialmente sagrado para judíos y cristianos, entre los años 687 y 692, el califa omeya Abd al-Malik ordeno levantar un santuario en el que desde entonces habría de brillar toda la espiritualidad del islam.

Se trata de la Cúpula de la Roca, edificio dotado de un claro simbolismo ascensional que habría de tener una poderosa influencia en la arquitectura cristiana medieval una vez que fue conocido y divulgado en los tiempos de las Cruzadas.

La Cúpula de la Roca es un monumento que por sus características arquitectónicas no admite comparación con la arquitectura islámica del momento.

Es un edificio dotado de atributos simbólicos que desea rememorar el viaje a los cielos del Profeta y que al mismo tiempo afirma la superioridad y el triunfo del Islam en la ciudad santa de Jerusalén sobre los judíos y cristianos.

Con este santuario el ancestral simbolismo de la antigua Roca se adaptaba a la nueva fe (Islam) y es que, en palabras de Henri Stierlin: “la Cúpula de la Roca evoca el primer Santo Sepulcro de Jerusalén (335), del que no está lejos.

Existe una analogía intencionada entre estos dos edificios: tanto el uno como el otro obedecen a una planta central con doble deambulatorio, dominada por una cúpula que mide, tanto aquí¬ como allᬠ20,40 metros de diámetro interno.

Ambos albergan una roca sagrada bajo la cual se abre una gruta.

Tanto en la una como en la otra, se observa la marca de un pie, el de Jesús que resucita y el del enviado de Ala durante su elevación a los cielos.

Esta convergencia de formas y de funciones no puede ser casual.

Se basa en una clara voluntad por parte del califa Abd al-Malik de asumir la sucesión de la religión cristiana en los lugares santificados por Abrahin”. El doble deambulatorio de la Cúpula de la Roca gira en torno a la Roca sagrada de lo que fue antiguo Templo de Salomón.

La Cúpula de la Roca, fue la primera gran construcción religiosa que el Islam nos ha transmitido, condensa en su estructura los conocimientos esotéricos y matemáticos del mundo antiguo.

Numerología y cuerpos geométricos (octágonos, círculos) eran para la filosofía griega, sobre todo para pitagóricos y platónicos, representaciones simbólicas del mundo ideal.

La arquitectura no era sino un microcosmos que intentaba reproducir el macrocosmos celestial.

Decía Juan G. Atienza, (estudioso de la arquitectura y el simbolismo de la Orden del Temple), que la Cúpula de la Roca es realmente una construcción insólita en el mundo musulmán y en ella, posiblemente, se recoge la misma intención iniciática que se detecta en los antiguos templos mistéricos griegos.

A lo largo de la historia del mundo antiguo se aprecia la existencia de una corriente espiritual simbólica en la que habría que insertar, como culminación, a la Roca islámica, que no dejaría de ser sino un valioso legado del mundo antiguo al islam. Nuevamente en palabras de Henri Stierlin: “En la Cúpula de la Roca, la simbología reside en el paso del cuadrado al círculo, es decir, de la tierra al cielo, mediante el octágono: estamos ante una especie de mándala.

El peregrino hace aquí una importante experiencia, mediante la circunvalación, de la cuadratura del círculo, de la unión del cuerpo y del alma.

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