TEJIENDO EL MANTO

tejiendo el manto

LA FUERZA

La Fuerza es la Voluntad, la Constancia, La Abnegación, la Dedicación.

Siendo fuertes vencemos los obstáculos materiales y espirituales para el Camino.

LA VERDAD

Con la Verdad caminamos en paz. Quien usa la peor de las enfermedades humanas, que es la mentira, siempre ha de caer en manos de sus hermanos para que los entreguen a la justicia de Dios.

EL HONOR

El Honor es lo que nos levanta, aquello que debemos cultivar defender y enseñar. El honor es esa extraña virtud en la que el apretón de manos sella un trato y donde entra la Palabra, la Obediencia y engulle a la Fuerza y la Verdad.

Con esta base podemos empezar a tejer el manto. Los abalorios los vamos teniendo, pero en cada pieza necesitamos del hombre, necesitamos que se vayan uniendo y reforzando de tal manera que sean compactas para no poder ser destruidas.

Quien traiciona, miente, engaña, en la sagrada formación de un novicio está cometiendo una falta muy grave al Honor; quien los hace por dinero la comete contra la Fuerza, quien es por egocentrismo traiciona a la Verdad con su falta de Humildad.

Un Caballero y Templario no desea títulos, es más, una de sus misiones es lograr la igualdad y acabar con los que se creen que la sangre es herencia y no los actos propios. A esos pobres de humildad los debemos seccionar y demostrar que los valores no se heredan, se cultivan. Seguiremos construyendo el armazón…

++nnDnn++

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *